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Pablo Jordán: “El 2023 es un año para fortalecernos, re-conocernos y vincularnos”

AOA cumple 25 años


El año que se inicia laboralmente en el mes de marzo es particularmente desafiante para la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA). Se cumple un cuarto de siglo desde que un grupo de profesionales se reunió en un gremio que hoy supera las doscientas oficinas y que ha forjado una presencia institucional relevante, con reconocimiento entre los profesionales pares, lazos con la autoridad y voz en la opinión pública.


Todo ello, en un contexto presente complejo para el país y para el ejercicio de la profesión, marcado tanto por la contracción del sector como por el escenario de incerteza jurídica para los proyectos, así como para la gestión de ellos. A esto se agregan las emergencias habitacionales -antiguas y nuevas- que marcan el accionar de AOA en su labor por el buen desarrollo de la ciudad y los territorios.


Próximo a cumplir un año como presidente de la Asociación, Pablo Jordán revisa los principales alcances del periodo que se inicia, donde la celebración está teñida de desafíos internos y hacia el exterior.


¿Cómo han cambiado sus apreciaciones del escenario país desde que asumió como presidente de la AOA?


Principalmente, creo que el grado de importancia de las organizaciones gremiales se acrecienta frente a un escenario que no ha tendido hacia la estabilidad y la certidumbre, y que ha generado consecuencias duras para nuestras oficinas. Ante este contexto externo, creo que debemos estar permanentemente atentos, porque el escenario tiende a cambiar y aquello puede traer propuestas muy favorables o interesantes, pero que muchas veces terminan por no madurar.


¿Cómo evalúa el accionar de AOA y su aporte en un contexto que ha ido cambiando?


El contexto de propuesta, gestión gubernamental y de desarrollo del país, impone desafíos por sí mismo. Un ejemplo de esto se observa en la integración activa de los arquitectos a políticas como el plan de emergencia habitacional que desarrolló el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes. Creo que hay que adaptarse y sumarse a las acciones que tienen que ver con la actividad profesional de nuestros asociados. En el mismo sentido, hemos tenido que adaptarnos a los desafíos de las nuevas estructuras tributarias, administrativas, legales, entre otras.


¿Cuáles son los nuevos desafíos a los que deberá enfrentarse la AOA?


Hay que tener en cuenta que las propuestas y los proyectos de ley que se han ingresado, se han aunado a proyectos y leyes que se aprobaron a fines del término del gobierno anterior.


Esto ha generado un incremento en la incertidumbre y en la dificultad de la operación de los proyectos de arquitectura y urbanismo, lo cual es contrario a la vocación tanto de nuestras oficinas como del propio sistema gubernamental, que está orientado a alcanzar metas de provisión de vivienda y de desarrollo urbano que son bastante ambiciosas.


Por otra parte, la naturaleza y una parte importante de nuestra población han agregado otros requerimientos que tienen características de emergencia. Las urgencias habitacionales de Chile han cobrado una visibilidad y una relevancia como no la habían tenido hace muchos años. No sólo se trata de los desafíos de la población migrante en campamentos, se trata de los desafíos que impone el asentamiento humano en zonas de alto riesgo, que se evidencia, por ejemplo, en los incendios forestales gigantescos que han marcado al país durante parte importante del verano.


Además, tenemos una permanente preocupación por la aprobación de instancias legislativas como la de la Ley de Patrimonio o la Ley de Fomento de la Arquitectura, que debieran contribuir a generar una base institucional para promover la recuperación de nuestros espacios públicos, de nuestra ciudad y nuestro centro.


Este no es un desafío de crecimiento, es uno de consecuencia con un proceso social y político que ha tenido impacto en la ciudad, en la forma de vida, en el habitar colectivo, en la seguridad, en el imaginario, en el simbolismo urbano, todo muy significativo.


¿De qué forma se responde ante estos desafíos?


Hay un horizonte favorable e interesante y que corresponde atender, pero también hay que hacer aportes para la revisión y ajuste de la estructura administrativa, normativa y legislativa que orienta y controla el desarrollo urbano y de la obra arquitectónica, a la que se le ha agregado recientemente niveles muy complejos de tramitación, gestión y aprobación de los proyectos. En relación a esto, el mayor desafío es la articulación de esas dos realidades.


Debemos así sumarnos a los cambios que están ocurriendo. Una consecuencia de ello es la adecuación de nuestras prácticas profesionales, nuestros productos y la forma cómo se presentan esos productos para integrar nuevas miradas y enfoques, como por ejemplo metodologías de diseño participativos. Todo ello es parte de los desafíos de la profesión.


¿Cuál es la impronta que encuentra la AOA al cumplir 25 años?


La AOA cumple un cuarto de siglo, una fecha importante para cualquier institución. En todo este tiempo, hemos alcanzado un grado de madurez y presencia pública muy importante. Nuestro objetivo institucional de influir en el pensamiento, la gestión, la producción de proyectos y en la norma pública mediante nuestra Asociación es evidente.


En ese sentido, las necesidades de los socios son variables y hoy tienen que ver con el empleo, la actividad productiva, pero también con el reconocimiento de la labor de los arquitectos en el espacio de comunicación y construcción que se da entre la comunidad y la obra. Los arquitectos pueden hacer grandes contribuciones a la integración de la comunidad o los beneficiarios en los procesos de diseño y ejecución de proyectos.


La tarea de los 25 años, es múltiple: tenemos por cierto que celebrar, pero también tenemos que aprovechar de expandir nuestra comunicación interna. Frente a un año complejo en lo externo, en lo interno hay que fortalecerse, re-conocerse y vincularse. Fortalecer la institucionalidad, volver a traer de vuelta las energías de nuestros fundadores, de nuestros directorios anteriores, y seguir generando espacios para que nuestros asociados se capaciten, participen y se integren a proyectos de distinta naturaleza, además de de convocar a las nuevas generaciones.






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